martes, 18 de marzo de 2008


TENIA CAPACIDAD PARA 21 PERSONAS Y ACOGIA A 27.
Bienestar Social ordena el cierre de un geriátrico por saturación
La denuncia de un familiar motivó que se realizaran varias inspecciones.Tres ancianos dormían en camas plegables y 6 mujeres compartían habitación.

Exterior de la residencia para mayores Santa Inés, en Porceyo.Foto:DANIEL MORA Edición impresa en PDF

La Consejería de Bienestar Social ha ordenado el cierre de la residencia para la tercera edad Santa Inés, situada en la carretera de Sotiello, en la parroquia de Tremañes. Según pudo saber este periódico, la denuncia de familiares de uno de los residentes motivó que la consejería realizara varias inspecciones en el centro para mayores, detectando un nivel de ocupación superior a las plazas establecidas e incluso más personas por habitación de lo que permitido. Fuentes de la consejería de Bienestar Social confirmaban ayer la orden de clausura e indicaban que se habían realizado tres inspecciones que confirmaron una sobreocupación y la existencia de otras irregularidades en la residencia.
El pasado 13 de diciembre se realizó una inspección nocturna, otra más el 18 de febrero y una tercera el 13 de marzo. Estas dos últimas, de cuyos informes no disponía ayer la consejería, responden al protocolo intensivo de seguimiento de las inspecciones que se llevan a cabo. En cualquier caso, en ellas de detectó de nuevo la saturación que ya se había comprobado en la primera inspección, puesto que la residencia tiene 21 plazas y, sin embargo, tenía alojados a 27 personas.
HABITACIONES CON 4 CAMAS De ellas, tres varones dormían en camas plegables situadas en una zona de paso y otras seis mujeres compartían una habitación de dimensiones reducidas en las que se habían instalado cuatro camas y dos somieres, colocadas sin dejar espacio. Además, dos de las habitaciones tenían cuatro camas, algo que prohíbe taxativamente la normativa que regula la apertura de residencias para mayores. A la saturación se añadían, además, problemas de humedades en el edificio que ocupa la residencia en Tremañes.
El nuevo Servicio de Calidad e Inspección de la Consejería de Bienestar Social promovió en los últimos meses el cierre de cuatro residencias para personas mayores que se encontraban en una situación de irregularidad. Tres de los centros privados se localizaban en Gijón y la cuarta en Oviedo. La primera residencia en cerrar sus puertas fue la de El Humedal, el pasado 20 de diciembre, tras recibir ese mismo día una inspección de la consejería y comprobar que no tenía autorización alguna del Principado.
La residencia El Parque, también en Gijón, cerraba el pasado 1 de febrero, después de que se hubieran detectado diversas irregularidades durante una inspección nocturna, como la existencia de camas plegables o que el número de las cartillas de la Seguridad Social no se correspondía con el de las personas alojadas. Tampoco tenía los permisos pertinentes para ofertar el servicio. Una tercera, la residencia La Paz, recibió también una orden de cierre tras comprobarse durante una visita de seguimiento de un expediente sancionador anterior que carecía de los permisos necesarios y con deficiencias imposibles de subsanar.
Gijón concentra casi el 40% de las residencias para mayores, públicas y privadas, que están disponibles en el Principado. En la actualidad, el área V tiene casi 3.100 plazas repartidas en unas 76 residencias y centros geriátricos. De ellas, 841 son de carácter público, de las que 765 son de centros gijoneses. La de mayor capacidad, con 474 plazas, es la Residencia Mixta de Pumarín.

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