sábado, 5 de abril de 2008

Menores extranjeros en Asturias

El Principado ya tutela a cien menores extranjeros que «desbordan» los centros
Reconoce la saturación, pero dice que «reciben un excelente trato» tras el «refuerzo y esfuerzo» de la plantilla Los trabajadores critican que se anunció que «todo se solucionaría en febrero»
El Principado ya suma la tutela de cien menores extranjeros, llegados entre 2007 y en lo que va de año, cifra que ha desbordado la capacidad actual de los centros de acogida de la región. Según el comité de empresa de la Consejería de Bienestar Social, especialmente elevada es la saturación de las unidades de emergencia, ubicadas en el Materno-Infantil y en las instalaciones del Fundoma (Fundación Docente de Mineros Asturianos), ambas en Oviedo, cuyas 26 plazas en total tienen una sobreocupación superior al 50%.Los datos, adelantados ayer por EL COMERCIO, fueron asumidos por la directora del Instituto Asturiano de Atención Social a la Infancia, Familias y Adolescencia, Eva Sánchez, quien aunque no pudo precisar la cifra exacta de menores inmigrantes llegados a la región aseguró que «estamos ultimando la memoria» y sí reconoció que «en la Unidad de Primera Acogida del Materno-Infantil (que visitó ayer mismo) ahora hay 25 menores alojados, cuando tenemos 17 plazas». Sin embargo, como ya reflejó ayer este periódico, «todos ellos reciben un trato excelente», gracias, indicó, «al refuerzo que hemos hecho de la plantilla (con cuatro educadores por turno, tres auxiliares de noche, dos guardias de seguridad y dos mediadores culturales) y, también, al esfuerzo que están haciendo los trabajadores». En este apartado quiso incidir especialmente Eva Sánchez, ya que afirmó que «no me cansaré de decirlo: los equipos están dando la talla ante un problema que no afecta sólo a Asturias y que no tiene una solución fácil».En esa línea, la directora del Instituto de Infancia dio cuenta de los problemas que presentan «los menores extranjeros no acompañados», que van más allá de la barrera del idioma, «y que estriban en la imposibilidad de precisar su edad y su procedencia, ya que ellos se niegan a decirlo, porque lo único que quieren es quedarse aquí para trabajar».Por eso asegura que, aunque el plazo para estar en el Materno-Infantil son 45 días, «en ese plazo es imposible identificar a uno de estos chicos, con lo que es normal que sigan en el centro, porque nuestra misión es darles la mejor atención posible y eso es lo que hacemos con el trabajo de los educadores».El comité protestaLas palabras de Eva Sánchez encontraron eco en la propia consejera, Pilar Rodríguez, quien negó que «los menores del Materno-Infantil estén en situación de hacinamiento o desprotección», pero no en el comité de empresa de la Consejería de Bienestar, que hizo suyas las críticas adelantadas anteayer por un miembro del mismo. Belén Quiroga, presidenta del comité y miembro de CC OO, aseguró que «desde la consejería se nos había asegurado que toda esta sobreocupación, que ya llevamos un año con ella, se solucionaría en febrero con la apertura de nueve plazas en el Fundoma. Sin embargo, todo sigue igual».De hecho, Quiroga relata que el plan presentado ante los sindicatos era que «en la Unidad de Primera Acogida sólo estarían los niños de 3 a 13 años, mientras que en el Fundoma irían los de hasta 18 años». La realidad, tal y como desveló ayer EL COMERCIO, es que en el Materno-Infantil viven 25 chavales (todo varones) de entre 11 y 18 años, de los que el 90% son inmigrantes. Por ese motivo, Quiroga anunció que han solicitado una reunión con la directora de Infancia, «que, en principio, está prevista para el día 15 de ese mes», para trasladarle «nuestra
queja».

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