lunes, 26 de mayo de 2008

«No hay que olvidar que a los chavales los educa la tribu»

Galicia
Entrevista a Antonio Campanón, educador y coordinador de camiña social.
«No hay que olvidar que a los chavales los educa la tribu»

Su entidad promueve una investigación para establecer un protocolo que detecte comportamientos antisociales.

Antonio Campanón Sanjurjo es educador social y antiguo director de centros de reeducación de menores, además de coordinador general de Camiña Social, entidad sin ánimo de lucro con sede en Lugo que, en convenio con la Xunta, gestiona las instituciones para jóvenes conflictivos Concepción Arenal (A Coruña) y Monteledo (Ourense).

-¿Cómo está la atención a menores conflictivos en Galicia?
-En recursos en centros de internamiento y en régimen de medio abierto, bastante bien. Y mejor estará si Vicepresidencia lleva a cabo sus proyectos. Se echan en falta, sin embargo, programas de formación específica y empleo. La vida de los chicos continúa una vez han cumplido las medidas judiciales, pero muchos no tienen la formación adecuada para enfrentarla.
-¿Proceden de familias sin recursos y marginales?
-Hasta hace unos años era así, pero ya no. Pertenecen a familias normales y sin grandes carencias. A los que las tienen procuramos apoyarlos. El problema de los otros es que han perdido las posibilidades que tenían al verse cortada su trayectoria a causa de su actitud.
-Se suele achacar a la falta de valores los casos de violencia en la familia. ¿Es así?
-No creo que los delitos y faltas que cometen los hijos provengan de la falta de valores, sino más bien de un exceso de proteccionismo.
-¿Qué falla entonces?
-Lo fácil es culpar a la familia, de donde parten las primeras pautas educativas, pero no debemos olvidar que quien educa es la tribu. La frase no es mía, pero define bien el estado de cosas. La televisión, los amigos, la escuela o la calle son ámbitos en los que se aprenden conductas. Es importante detectar cuándo un chaval presenta señales de comportamiento antisocial.
-¿Qué se puede hacer?
-Nosotros [por la organización que dirige] hemos firmado un convenio de investigación con la Universidade de Santiago, que permitirá elaborar un protocolo de conductas que puedan ser delictivas mediante la recogida de información para identificar a los menores con más riesgo de incurrir en ellas. Esperamos tenerlo preparado a final de año.
-¿Tienen clara los menores la línea que separa bien y mal?
-La ley dice que sí y por eso les exige responsabilidades, que el juez acuerda apoyado por un equipo técnico.
-¿Cómo toman las medidas privativas de libertad?
-Hay quienes no asumen que han hecho algo mal y no lo aceptan. El centro en el que cumplen medidas disciplinarias suple a la comunidad, por eso están todo el día haciendo actividades sociales, deportivas o laborales. En esos lugares hay vida y ellos aprenden a vivirla. Quizá por eso muchos no quieren irse. En la privación de libertad hay un paso fundamental: los talleres productivos, que desarrollamos en colaboración con Vicepresidencia. Se hizo en penitenciarías, pero no con menores. Permiten a los mayores de 16 años cobrar por su trabajo y tener seguridad social, entrar en la dinámica laboral y adquirir responsabilidad civil. El siguiente paso es disponer de un tejido empresarial que les garantice una continuidad para cuando cumplan las medidas judiciales.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

lo de que es una asociación sin ánimo de lucro..
Tienen presupuestos para gestionar sus centros de millones de euros y los chico comparten calzoncillos. Una verguenza que la administración gallega permita estas cosas.

Anónimo dijo...

antes que camiña estaba una fundación de murcia, y luego se quedaron con la gestion de los centros los directores de los centros, al saliar el PP. Por lo que me han contado, antes se quedaban con dinero, pero ahora es incluso peor..

Anónimo dijo...

el tío de la foto tiene unos ojillos...

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