martes, 28 de octubre de 2008

El Materno Infantil registra dos actuaciones policiales por semana.

Los educadores piden a Infancia que tome medidas con urgencia.

La situación de la unidad de primera acogida del Centro Materno Infantil de Oviedo es bien conocida. Saturación, falta de recursos, ausencia de un plan de formación con los menores... Los educadores que se encargan de atender a los 26 residentes que ocupan a día de hoy las 16 plazas de la unidad salieron ayer a la calle, respaldados por el comité de empresa de la Consejería de Bienestar Social, hartos ya de que sus reivindicaciones no sean atendidas.

La gota que ha colmado el vaso ha sido la agresión a varios educadores en fechas recientes. Los profesionales que atienden a los menores, lejos de culpabilizarlos, responsabilizan a la Consejería de Bienestar Social de no haber tomado las medidas oportunas para favorecer la integración de estos adolescentes. Los trabajadores del centro indicaron ayer, en una concentración mantenida a las puertas del Materno Infantil, que la seguridad de los profesionales se ha deteriorado en el último mes. Este periódico pudo conocer que el Materno ha sufrido cerca de dos actuaciones policiales cada semana a lo largo de las cuatro últimas.

Belén Quiroga, presidenta del comité de empresa de Bienestar Social, subrayaba ayer que la concentración forma parte de una campaña de movilizaciones que tiene por objeto forzar a la Administración del Principado a tomar medidas. Quiroga criticó con dureza la falta de voluntad de la consejería por resolver una situación que se prolonga ya durante años. Los representantes de los trabajadores esperan que la protesta de ayer haga recapacitar a la Administración del Principado, responsable de la protección de los menores extranjeros no acompañados que residen en este centro. Los educadores, tal y como avanzó reiteradamente este periódico, llevan años denunciando la falta de espacios, recursos y programas formativos en la unidad. Sirva como ejemplo de este fracaso que cerca del 40% de los menores que residen ahora en Sograndio pasaron en alguna ocasión por el Materno. Cinco de los 26 menores alojados en la unidad de primera acogida son además consumidores habituales de disolventes.

No hay comentarios:

Popular Posts