domingo, 26 de octubre de 2008

Niños ecuatorianos y rumanos encabezan la demanda la demanda del programa Petete en Oviedo.

El Consistorio financia desde hace cinco años esta iniciativa que mejora las notas de los inmigrantes.

Durante tres días a la semana, estudiantes de nueve colegios de la ciudad finalizan la jornada una hora más tarde. Cuando los profesores abandonan las aulas, voluntarios de la ONG Psicólogos sin Fronteras ocupan sus puestos para desarrollar el programa de apoyo escolar para inmigrantes 'Petete'.

«El proyecto tiene mucha demanda y las listas las encabezan niños de Ecuador y Rumanía, aunque permanecen abiertas durante todo el curso», señala Noelia Martínez, una de las organizadoras del proyecto, que este año llegó a 211 escolares.

El colegio Nazaret participa en el programa desde sus inicios. Cada lunes, martes y jueves, Jorge, Gema, María y Sabrina -responsables de los cuatro grupos que actualmente tiene el colegio- esperan a las puertas para reagrupar a los alumnos, con edades de entre 6 a 12 años. «Hay unos 10 niños por clase como máximo porque queremos dar un trato personal. El objetivo es reducir los desequilibrios educativos que tienen los escolares extranjeros para mejorar la integración», explica Martínez. No en vano, los niños se encuentran con dificultades diferentes dependiendo de la procedencia. «Los que vienen de Sudamérica saben el idioma, pero tienen giros gramaticales que a veces son difíciles de eliminar, en cambio si vienen de China tienes que centrarte en el idioma. Lo que es sorprendente es la facilidad con que los niños de Europa del Este aprenden castellano». Los monitores organizan sus propias clases para reforzar todas las materias, además de desarrollar actividades lúdicas y de inserción cultural. «No queremos duplicar conocimientos, sino completar la labor de los docentes que muchas veces no pueden dedicarse en exclusiva a un solo alumno», aclara.

En la clase de Sabrina todos son buenos amigos. «Llevo cuatro años con los mismos niños, así que ya les conozco y también sus necesidades», comenta.

Los resultados
«El éxito del programa es evidente en las calificaciones. Los informes de los tutores lo reflejan claramente», señala Martínez. De hecho, el colegio Nazaret abrirá el próximo mes otro grupo.

Ante la amplia demanda, existe un protocolo de selección basado en los informes de los profesores y en el nivel de integración que muestren los niños. Tímidos, revoltosos, aplicados y perezosos. Las clases del 'Petete' no difieren de las aulas habituales de cualquier escuela española. «La integración pasa porque los niños inmigrantes realicen actividades con los españoles, pero cuando llegan tienen unas necesidades específicas que cubrir», concluye Martínez.

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