lunes, 12 de enero de 2009

Ojos que todo lo ven

Once mujeres, cinco víctimas de la violencia de género, participan en un taller de óptica que persigue la inserción laboral de las asistentes.

Once mujeres, cinco de ellas víctimas de la violencia machista, constituyen el alumnado de un taller pionero en Avilés que prepara a auxiliares en óptica con un alto porcentaje de inserción laboral. La iniciativa ha sido impulsada por la Asociación Salud Visual en colaboración con el Ayuntamiento de Avilés. La asociación, encabezada por Juan Antonio Álvarez Choren (de la óptica Ferroñes), fue la encargada de proponer al Consistorio un taller de cara a la inserción laboral de mujeres, especialmente de aquellas que han sufrido algún tipo de maltrato. La iniciativa es todo un éxito, asegura Álvarez Choren, que está dispuesto a ceder el material que Salud Visual ha prestado para impartir el curso con objeto de darle continuidad.

«Con este curso se atienden dos necesidades: la de preparar a auxiliares en óptica, dada la necesidad de personal con preparación en el mercado laboral, y la de atender a personas con necesidades, como son las víctimas del maltrato», explicó el óptico avilesino. La Asociación Salud Visual planteó su propuesta al Ayuntamiento, que cedió un aula en el centro de empleo Europa para impartir el curso. Juntos consiguieron, a través del Servicio Público de Empleo, el reconocimiento de auxiliar de óptica como categoría profesional.

Una vez concluya el taller, el próximo 29 de febrero, las hoy alumnas se convertirán en especialistas en ventas y montajes. Para ello cuentan con los equipos que se encontrarán en cualquier óptica: frontofocómetros para determinar la graduación de las lentes, manuales para montajes a mano, una biseladora automática para cortar los cristales y dar forma a las gafas, soldadoras y taladros para realizar monturas al aire o máquinas para dar color a las lentes graduadas, entre otros aparatos y herramientas.

«Aprendemos desde la teoría de la venta hasta los trabajos en el taller. Es un curso muy interesante y práctico. Creo que tiene salidas y, aunque pasamos aquí bastantes horas (el horario es de lunes a viernes de tres a ocho de la tarde), se hace muy llevadero», explica Beatriz Fernández, avilesina de 31 años. Fernández es una de las alumnas de este novedoso taller, el único de sus características en el norte de España. Su acceso al curso no está relacionado con la violencia machista. Y es que para participar en esta iniciativa se tienen en cuenta otros parámetros, también se de preferencia a las desempleadas de larga duración.

Sólo una de las cinco alumnas que ha sufrido la violencia machista accedió a hablar con este periódico, respetando su identidad bajo el anonimato: «Vengo con ilusión, con ganas. Es como una válvula de escape. Cada día me levanto con ganas de seguir aprendiendo cosas y veo que se abre un poco la ventana de cara a un puesto de trabajo. Este curso es todo un ejemplo de ayuda a las mujeres con niños. En este momento mi hijo está abajo, en la ludoteca, mientras yo estoy en clase. Debería haber muchas otras iniciativas como ésta», subrayó.

Por otra parte, la Asociación Salud Visual ha organizado un corcurso de carteles con la Escuela Superior de Arte con el objetivo de concienciar a la gente joven y hacer que se solidarice con la que es considerada una de las lacras del siglo XXI: «El premio se donará a un colectivo que luche contra la violencia de género», señala la asociación.

Los miembros de Salud Visual España expondrán esos carteles por todo el país con una exposición itinerante en colaboración con los ayuntamientos», añadió Juan Antonio Álvarez, quien está dispuesto a ceder todo el material del taller de Óptica al Ayuntamiento para seguir impartiendo nuevas clases. «No hay ningún otro centro en el norte de España que imparta la categoría de Auxiliar de Óptica. Una vez que ha sido reconocida la titulación, gracias al Ayuntamiento de Avilés, ya se puede dar continuidad al taller», concluyó.

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